La impunidad nos cuesta a todos

Cuando hay aumento en crímenes…

…las personas tienen que incrementar las medidas de seguridad en sus negocios y su entorno familiar

Cuando hay aumento en crímenes…

…las personas tienen que incrementar las medidas de seguridad en sus negocios y su entorno familiar
Debido a la corrupción en las instituciones…
…hay que pagar sobornos para realizar ciertos trámites o incluso “derecho de piso”
Debido a la corrupción en las instituciones…
…hay que pagar sobornos para realizar ciertos trámites o incluso “derecho de piso”

Reparar el daño que las víctimas han sufrido a causa de la violencia y la impunidad es una deuda impagable que el Estado tiene con ellas.

Pagar indemnizaciones no repara por completo el daño. Pero a nivel internacional hacerlo es básico en un proceso de justicia transicional.

En México, la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) es la encargada de pagar indemnizaciones. Desde principios de 2015 a finales de marzo de 2018 la CEAV ha pagado un total de 360 millones de pesos a sólo 700 víctimas del crimen y violaciones a los derechos humanos.

Para poder compensar a los cientos de miles de víctimas (considerando los homicidios y desapariciones registrados), el Estado Mexicano necesitaría destinar

¿La impunidad tiene impacto en la cantidad de desapariciones?

Para calcularlo, construimos un modelo estadístico que permite aislar el impacto específico de la impunidad en la totalidad de las personas desaparecidas.

Auxiliándonos de los resultados de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) del INEGI, hicimos una medición de la impunidad de acuerdo con las respuestas a qué pasa cuando alguien fue víctima de algún delito.

Para aproximarnos a la impunidad, desarrollamos tres medidas: a) una basada en la diferencia entre el total de delitos cometidos en un año en cada entidad federativa y el total de víctimas que en la ENVIPE aseguran que sucedió “algo” tras su denuncia; b) otra calculada mediante la diferencia entre las denuncias presentadas y el total de víctimas que plantean sucedió “algo”; y c) otra con base en la diferencia entre las averiguaciones previas iniciadas y el número de víctimas que responde que sucedió “algo” tras su denuncia.

Cada punto de impunidad medida a partir de la totalidad de los delitos cometidos genera 173 hogares con al menos una persona desaparecida en cada entidad federativa; cada punto de impunidad medida a partir de las denuncias presentadas, 38, y cada punto de impunidad medida a partir de las averiguaciones previas abiertas, 25 hogares con al menos una persona desaparecida. Estos son costos brutales en vidas humanas y tragedias familiares que la impunidad genera en México.

La impunidad también propicia situaciones de persecución, intimidación y amenaza a las víctimas.

Entre los efectos más perniciosos y menos visibles de la impunidad se encuentra el desplazamiento forzado y el desarraigo involuntario de cientos de miles de personas a lo largo y ancho del país.
Desde hace tiempo, México enfrenta una severa crisis de impunidad. Esto no sólo se refleja en el número de violaciones a los derechos humanos y delitos que quedan sin ser investigados y sancionados a través del sistema de justicia, sino también en el débil Estado de Derecho que incentiva la reproducción de dichas violaciones y todo tipo de criminalidad.